Había vivido ese momento durante tanto tiempo... había pensado durante tantas noches como lo iba a hacer... Le sudaban las manos, el corazón acelerado, los nervios a flor de piel... Delante del espejo, tantas y tantas horas había preparado el discurso que tenía que dar.
La noche había empezado bien, el vino estaba en su temperatura ideal, la cena lista, las velas preparadas... El catering había sido caro pero valía la pena... Todo estaba listo.
Se miró al espejo, se retocó el pelo, maldito pelo rebelde ni hoy me tienes que hacer caso, bueno así vale. Sonó el timbre, abrió la puerta y allí estaba ella. Radiante, sonriente, con un vestido espectacular...
Bueno, allí estaba ella, todo era perfecto, pero... Mierda, falta hielo, bueno bajaré un momento, ¿me esperas cielo? Sí, ahora mismo vengo, sí sí tardo un minuto. Dame un beso, te quiero.
Cenaron, todo fue perfecto, la velada fue todo lo que él deseó, romántica, alegre, bonita, en una palabra: memorable. Llegó el momento, se arrodilló a su izquierda, sacó la cajita de terciopelo y dijo lo que llevaba años queriendo decir desde que la conoció: ¿Quieres casarte conmigo?
-Hombre... me siento halagado pero sería un poco raro, ¿no crees? - esa voz le dejó paralizado -No te has enterado, ¿verdad? Joder, mira que me fastidia este tipo de encargos. Lo siento chaval...
-Pe... pe... pe... pero, pero ¿tú quién eres? ¿Qué haces aquí? ¿QUIEN COJONES ERES? ¿Dónde esta? ¿Le has hecho algo? Como le hayas hecho algo, juro por Dios que te mato
-No te alteres, pero sí empezamos así tendré que ser franco, TU eres el que ha muerto, llevas muerto ya dos horas... Todo esto es producto de tu imaginación. ¿Y quién soy yo? Mmmm... Muerte, parca, el final, ocaso de los vivos, antiguamente Caronte y un montón de nombres mas... Lo siento muchacho
Lo peor de ser Muerte es ver como los sueños humanos se convertían en polvo, nunca lo había llevado bien... aunque creo que esta vez se habían pasado con el encargo... Debía una conversación al muchacho, estaba en estado de shock e intentar hablar con él en este estado sería igual de fructífero que intentar barrer el desiero del Sahara con un cepillo de dientes...
-Venga, vamonos, demos una vuelta, no me puedo entretener mucho tiempo porque he quedado con mi hermano pero debes saber muchas cosas -Muerte intentó ser lo mas humanamente posible y comprensivo- Tienes que saber muchas cosas y estoy aquí para contartelo, pero por favor ¡reacciona!