lunes, 27 de diciembre de 2010

   Repasemos... Escritorio.. listo, máquina de escribir automática... listo, (la verdad es que no sé quien me la regaló o si ya estaba aquí cuando yo llegué)... Café... ding... Listo. Empecemos.

   En busca de la felicidad... Muerte dictó a Sara (así bautizó a su máquina de escribir el primer día que la encontró en su escritorio cuando distraídamente se apoyó encima de ella y ella le respondió: ¿No me vas a invitar a cenar antes o qué?). La verdad es que para redactar informes era muy buena, pero era la primera vez que escribía algo por placer y no sabía cómo iba a salir la experiencia.
   Bueno, sigamos... En busca de la felicidad... en busca de la felicidad...mmm me falta algo ¿humana? No, humana no cuando yo también la estoy buscando...Intentemos con otra cosa. Se dispuso a pulsar ctrl + alt + supr, pero Sara que ya le veía con las intenciones le dijo: Recuerda, soy de 1890 eso conmigo no funciona, además si me dices Borra lo escrito, acabamos antes.
Cierto, Muerte era de esos seres que no distinguía aún muy bien entre tecnología y magia. Bueno, prosigamos... Será empecemos, te recuerdo que llevas ya una hora y no has pasado del título. Mi antiguo dueño, un famoso escritor británico decía que siempre era primordial escribir el título antes de empezar a escribir. Sara le miró con una sonrisa maquiavelica con la ausencia de algunos dientes gastados por el uso. Total, pensó Muerte, escribe sola.
Quiero hacer un libro acerca de las experiencias que me cuentan las distintas personas que he conocido y me cuentan cómo fue su vida, quiero imbuirlas todas en un libro para que no me sorprendan, para que no me extrañen sus reacciones. Y, si te soy sincero, después de los 20 hinduistas de esta tarde... Me he dado cuenta que me estoy haciendo mayor y que necesito escribir mis memorias.

   Muerte se quedó mirando a la puerta de su despacho. Sr./Sra? Muerte, decía la chapa clavada en la puerta. Nunca entenderé eso, se supone que soy un ente sin sexo. Estoy hart@? de que los humanos me intenten poner sexo. Mierda, después de tanto tiempo yo tampoco sé como hablar sobre mi ser? persona? Joder, necesito otro café.

   Mientras se servía el 3º café de la tarde, recordó lo surrealista que había sido ese día. Primero, hablando con un niño que había nacido muerto, y después... mejor no recordarlo, simplemente la imagen de 20 personas con el pelo rapado y con cartelitos en la espalda acerca de qué animal querían reencarnarse en su próxima vida le levantaba dolor de cabeza.

   No era tan complicado, era lo que todo el mundo teme... La grandiosa, omnipotente e omnipresente Muerte pero cuando se levantó hace una semana una duda atravesó su cabeza: ¿Podré ser feliz? Y desde ahí ya todo fue a peor...
Bueno, no todo puede ir mal, las cosas se arreglan solas no? Soy una máquina de escribir, no tengo ni alma ni sentimientos y sinceramente, no me interesan tus dudas existenciales. Muerte se sintió estúpido de que la única manera de comunicarse con alguien que no saliera corriendo (si es que podía, aun recordaba el caso de aquel pobre tipo partido en dos), encima de ser una máquina de escribir era imbécil.

   Miró su reloj... mmmm según el Meridiano de Greenwich son las 4 de la mañana... Dormiré un par de horas y volveré al trabajo. Se dispuso a irse a dormir cuando sonó el teléfono... ¿Sí? Hola hermanito, ¿nos podemos ver? Necesito hablar contigo... Y así como vino el sueño, se fue y Muerte sabía que mañana sí que iba a ser un día duro...


   Encima de su escritorio, Sara escribía una frase en un folio en blanco. Quiero ser feliz, pero no tengo ni idea de cómo se hace... Memorias de una Muerte
   ¿Qué opinas de tu vida? Sí, ya sabes a lo que me refiero, ¿qué dirías acerca de ella?... No, no tengo un formulario estándar como la declaración de la renta para hacer un estudio sobre ella. Simplemente te estoy preguntando qué piensas acerca de tu vida... ¿Eres feliz?
   Claro, pero para que me puedas responder a ello, me tienes que explicar que es para ti la felicidad... Es que la felicidad es tan... cómo explicártelo... Mmm, déjame pensar, ¿tienes algo de beber? Gracias, me estaba quedando seco. No, no me mires con esa cara, también bebo líquido y hago muchas más cosas que tú no creerías.
   Hay mucha gente que dice que la felicidad la da el dinero, mira, sinceramente yo no creo que sea así... Si hoy te dijeran que te dan todo el dinero del mundo, ¿tu aceptarías? Sí, imáginate que ahora llega el Gran Jefe (o como vosotros lo llamaís Dios) y te dijera que te otorga todo el dinero del mundo... Todo lo material que tú quisieras lo tendrías sólo con decir su nombre... Tú seguramente habrías aceptado de inmediato, ¿verdad? Pero, ¿y si te ponen condiciones? Es decir, a cambio te otorgan el poder escuchar los pensamientos de todo el mundo... Una voz constante dentro de tu cabeza con todas las preocupaciones, emociones, pensamientos, proyectos y ambiciones de todo los seres humanos que habitan tu planeta. Sí, serías la persona más rica de todo el mundo, ¿pero serías feliz?
   Bueno, te dejo que te lo pienses durante un rato... ¿Y bien? Ya no estás tan seguro, ¿no? Vale, cambiemos de opción. Hay gente que opina que la felicidad la da el amor... Sí, la verdad es que es maravilloso cuando os sentís así, teneis mariposas en el estómago, vuestra líbido sube por momentos... Grandioso, ¿verdad? Pero, ¿cuántos sois en el mundo? ¿6.000? ¿7.000 millones de personas? ¿Cuántas veces estais enamorados a lo largo de vuestra vida? Pasais por muchas épocas, amor, desamor, decepción, celos, reconciliaciones... No se puede decir que sea una felicidad duradera, como mucho sería una felicidad a ratos.
   No me mires con esa cara de asombro, lo que pasa es que tengo un rato libre y quería hablar contigo... Siéntete especial por ello, no lo hago con todo el mundo. ¿Puedes esperar un momento? Necesito ir al baño... Sí, ya te dije que yo era más normal de lo que vosotros pensaís.
   .... Ya estoy de vuelta, ¿qué? ¿Te lo has pensado? Puedes hablar, no voy a juzgarte por ello, sólo soy un mensajero. ¿Amigos? Sí, eso lo he escuchado muchas veces... puedes llevar razón. ¿Sabes? Hace un par de meses conocí a un monje tibetano que era amigo de las plantas y era la persona más feliz del mundo... Eso da que pensar... Bueno, me estoy liando. Volvamos al tema anterior, ¿qué opinas de tu vida? ¿Estás satisfecho con ella?
   Joder, parezco novato. Perdóname, no te quería molestar, pero es que eres un caso un poco raro. ¿Te estoy agobiando? Vale, vale... Ya me voy, pero te tienes que venir conmigo.
   Sí, no pongas esa cara, venía a por la anciana de la 208 pero tú también estás en su misma situación. Por eso te quería preguntar si estabas satisfecho con tu vida... y me alegro que me respondieras. Es que estaba leyendo los encargos que tenía hoy y me resultó curioso tu caso y necesitaba hablarlo contigo...      
   Muchas gracias por escucharme, sé que nunca serás capaz de responderme pero necesitaba desahogarme. ¿Sabes? Mi trabajo es un poco estresante en algunas ocasiones y necesitaba hablar con alguien. ¿Tienes más café? Bueno, es un poco absurdo que lo diga así, ¿puedes hacer que la enfermera venga y me de más café? Gracias. Una vez que todo está hablado, ¿nos vamos? Ya va siendo hora y llegaré tarde.

   Y así fue como a las 15:00 se certificó la muerte de la anciana de la 208 y un bebé nacía muerto por estrangulamiento con el cordón umbilical. La enfermera de la habitación sólo era capaz de poner cafés en una mesa que inexplicablemente siempre se vaciaban, es lo malo de los turnos de 20 h pensó, pobre niño, sólo vivió durante 15 segundos y no fue capaz de ver ni el mundo real.

   Nunca entenderé el concepto humano de la felicidad, pero al menos tengo más información, aunque sinceramente creo que he hecho un monológo yo sólo... bueno, seguiré informándome, total tengo toda la eternidad. Sonó un mensaje en el busca de la Muerte, 20 muertos en accidente de autocar. P.D.: Son hinduístas. Una sonrisa se dibujó en su cara, Interesante, espero que no empiecen con el rollo de la reencarnación...